A wee comic :)
Una conversación en forma de historieta (CFH) incorpora dibujos simples, símbolos y colores para ilustrar detalles relevantes, ideas, y conceptos abstractos dentro de determinadas conversaciones (Gray 1994). Si bien las CFH son similares a cualquier otra conversación, transmitiendo ideas sobre el pasado, presente, y futuro, este método posee características singulares. Los padres y profesionales pueden utilizar CFH para clarificar información importante a los estudiantes con HFA/AS. Las conversaciones se concentran sobre temas seleccionados. Una buena oportunidad para el uso de CFH son situaciones que están causando algún tipo de dificultad, como explicar la conducta de otros, o prepararse para una situación nueva o evento no familiar. El contenido de una conversación debe ilustrarse en forma simultanea, y debe ser guiado mediante preguntas cuidadosamente seleccionadas que ayudan al estudiante a compartir la información. Cada CFH identifica en forma sistemática lo que la gente hace, dice, o piensa. Sumado a esto, el uso de colores identifica la motivación detrás de acciones o afirmaciones, e ilustra para el estudiante con HFA/AS los aspectos “ocultos” de la comunicación. De éste modo CFH otorgan predictibilidad y organización a una interacción.

Las conversaciones en forma de historieta ilustran “el arte de la conversación”. Equipado con un conjunto de marcadores, cada persona involucrada en una conversación en forma de historieta, dibuja a medida que habla. Figuras simples y símbolos son utilizados para recrear un evento, una discusión o actividad futura. Los dibujos actúan como una referencia visual con presencia permanente, apoyando a los estudiantes que tienen que lidiar para comprender el rápido intercambio de información en una conversación tradicional. Además, compartir información sobre una hoja de papel requiere de todos los participantes en la conversación, disminuye el ritmo centrando la atención sobre la información más crítica. La mayoría de las conversaciones terminan con un nuevo dibujo, que esboza formas más efectivas de respuesta ante la situación.

Las conversaciones en forma de historieta se basan en el fundamento de que los dibujos y apoyos visuales, considerados de utilidad en el aprendizaje estructurado de estudiantes con autismo (Quill 1995), también pueden mejorar la comprensión de la información compartida dentro de una conversación. Temple Grandin nos ha transmitido su descubrimiento de que mientras muchas personas piensan en palabras, ella piensa en fotografías que representan palabras, ideas y conceptos abstractos (Grandin 1995). A pesar de que no existe, en el momento de esta escritura, investigación objetiva sobre el método de las conversaciones en forma de historieta, la experiencia indica que el método podría ser más aplicable para estudiantes de mas de cuatro años de edad con HFA/AS. En particular, estudiantes interesados en dibujos, libros, lectura, historietas y/o héroes de ficción, a menudo aprenden los fundamentos de este método rápidamente. Muchos estudiantes pueden insistir sobre la personalización del método, desarrollando su propia cartilla de colores (que se describe luego), y/o agregando símbolos creados por ellos para representar lugares, personas y conceptos que son exclusivos para su propia experiencia.

Gráficos y símbolos en una CFH
Los símbolos y los gráficos en una CFH deben ser simples y representativos. En las CFH se utilizan figuras de palillo para representar a la gente y contornos básicos para indicar edificios y objetos. Se evitan los gráficos que contengan detalles extraños, o que tomen tanto tiempo para trazarse que el propósito de la conversación se pierda en detalles artísticos. Estos gráficos nunca deben colorearse por dentro, ya que esto puede causar confusión con el uso del color para representar sensaciones en una CFH.
Debe alentarse al estudiante para que utilice características con las que se sienta identificado para realzar las figuras de palillo y los gráficos simples. Estas “personalizaciones” pueden agregar significado a una conversación en la medida en que no requieran tanto tiempo que retrasen el ritmo de la misma. Para reducir al mínimo la confusión, el estudiante junto con los padres/profesionales pueden desarrollar un Diccionario personal de símbolos, que consiste en un conjunto de símbolos individualizados para utilizar como referencia durante cada CFH. Este diccionario personal del símbolo debe ser ampliado continuamente. 
Los símbolos en una CFH pueden ilustrar conceptos abstractos y reforzar significados. El diccionario de símbolos de la conversación contiene un conjunto de ocho símbolos conversacionales que se utilizan comúnmente en una CFH. Los conceptos conversacionales abstractos, como escuchar e interrumpir, son representados por símbolos que “se parecen” a los conceptos que representan. Las definiciones de estos términos se indican en primera persona, como en una historia social, y se definen usando imágenes visuales. Traducir conceptos sociales abstractos en representaciones visuales dota a los estudiantes de información social que pueden mirar, evaluar, y comprender.
Para los estudiantes más avanzados, los símbolos de hablar y de pensar pueden alterarse para acentuar el significado de las palabras que contienen. Usar bordes agudos para indicar cólera, irritación, o frustración; o bordes ondulados para indicar intranquilidad, ansiedad, o carencia de la confianza; esto ayuda a los estudiantes a “visualizar” sus propias sensaciones. Estas variaciones leves del símbolo pueden ser también utilizadas por un padre/profesional para ilustrar los estados emocionales de los otros. Luego de experimentar varias conversaciones, el estudiante puede inventar su propio conjunto de símbolos de la charla para representar varias sensaciones y conceptos. Éstos símbolos se agregan al diccionario personal de símbolos. El color también se utiliza para identificar la motivación y los estados emocionales.

El uso del color en una CFH
El uso del color en una CFH identifica el contenido o la motivación emocional detrás de una declaración, pensamiento o pregunta. El proceso de decidir “qué color” de palabras debe usarse requiere del estudiante revisar el dibujo y demuestra la importancia de los pensamientos, sensaciones, y de la motivación en la comunicación verbal.
El uso del color en un CFH debe estructurarse cuidadosamente. Por ejemplo, el rojo indica cólera, embromar, una declaración antipática, o una mala idea. En contraste, el verde representa una buena idea, felicidad, o una declaración amigable. El estudiante selecciona un color de la carta antes de escribir lo qué la gente dice o piensa. Tan pronto como se introduzca al estudiante a los Colores de la Conversación, también se le deben enseñar los límites de su aplicación. Sin esta distinción, los significados asociados a los colores pueden ser potencialmente confusos si se aplican a otra situación. Establecer reglas y límites para el uso de los Colores de la Conversación en forma temprana evita confusión innecesaria. 
Verde: buenas ideas, alegre, amigable.
Rojo: malas ideas, embromando, triste, poco amigable.
Azul : infeliz, incomodo.
Marrón: Cómodo, Acogedor
Púrpura: Orgulloso.
Amarillo: Atemorizado.
Negro: Hechos, cosas que conocemos.
Naranja: Preguntas.
Combinación de Colores: Confusión.

Los colores deben introducirse gradualmente. El estudiante puede primero ganar experiencia con CFHs usando solamente un marcador negro, introduciendo el uso de los colores más adelante. Los colores se introducen concluido el curso de varias conversaciones a medida que las sensaciones se tornan más evidentes. 
El uso de colores en una CFH llega a ser a menudo tan personal como las sensaciones que representan. La experiencia con esta técnica indica que muchos estudiantes con HFA/AS aprenden este método muy rápidamente, individualizando el mismo con su propia carta de color y ampliando el número de colores y/o de sensaciones asociadas.
Los padres o los profesionales pueden necesitar corregir las elecciones de color de los estudiantes. Los estudiantes asignan a menudo colores que representan pensamientos, sensaciones, y/o motivaciones de manera inexacta. Cuando ocurre esto, el padre/profesional tiene dos opciones. La primera es esperar, proporcionando algunos momentos del silencio para que el estudiante considere el gráfico. Si el esperar no es eficaz, el padre/profesional debe tomar nota de la respuesta del estudiante, “Sí, esa puede ser una alternativa…” y proporcionar una respuesta más adecuada. “¿No habrán sido rojas esas palabras? ¿Si hubieran sido rojas, cual sería su significado?”

Estructuración de una CFH
Los padres o los profesionales sirven como guías en una CFH, dándole estructura y dirección sin asumir la totalidad del control. En contraste con una historia social que puede escribirse y revisarse varias veces, una CFH es una interacción dinámica. A pesar de que el método fue desarrollado inicialmente para brindar realimentación visual a los estudiantes durante el curso de una conversación importante, los gráficos revelan a menudo a los padres/profesionales información sorprendente e inesperada. Incorporar esta nueva información, junto con sus implicaciones, es central en una CFH. El arte de un CFH yace en saber cuándo proporcionar estructura y dirección y cuándo seguir el sentido propuesto por el estudiante.

Las Preguntas Dirigen Cada CFH 
Una CFH se desarrolla de manera similar a una entrevista, con el padre/profesional haciendo preguntas en una secuencia lógica. Cada CFH comienza determinándose dónde ocurre la situación. Un símbolo de la localización, un gráfico simple que represente el escenario, debe ubicarse en la esquina superior izquierda del papel. 

1. ¿Donde estas? ¿Qué estas haciendo? 
(dibujar símbolo de la localización, figura de palillo, y objetos y acciones relevantes)
2. ¿Quién más está aquí? 
(dibujar figura de palillo)
3. ¿Qué sucedió? ¿Qué hicieron los demás? 
(dibujar objetos, acciones relevantes)
4. ¿Qué dijiste tu? 
(usar símbolo de charla)
¿De qué color serían esas palabras?
(refiera a la Carta de Color de la Conversación)
5. ¿Qué pensaste cuando dijiste eso? 
(usar símbolo de pensar)
¿De qué color serían esas palabras?
(refiera a la Carta de Color de la Conversación)
6. ¿Qué dijeron los otros?
(usar símbolo charla)
¿De qué color serían esas palabras?
(refiera a la Carta de Color de la Conversación)
7) ¿En qué pensaban los otros cuando hicieron/dijeron eso?
(usar símbolo de pensar)
¿De qué color serían esas palabras?

Las CFHs deben permitir “tiempo para pensar”. Las preguntas se deben hacer en un tono bajo de voz y lentamente, dando al estudiante la oportunidad de revisar el dibujo y de formular una respuesta. Mantener una actitud relajada aumenta la probabilidad de que el estudiante pueda tomar la iniciativa y trazar de manera espontánea algunos detalles inesperados, o hacer comentarios que conduzcan hacia asuntos importantes de la conversación. Un paso más lento también proporciona tiempo al padre/profesional para considerar cuidadosamente lo qué preguntará después. Resulta muy difícil en una CFH retroceder para formular una pregunta omitida. Es también importante reconocer las oportunidades a medida que van ocurriendo. No es infrecuente que el formato de la entrevista se torne gradualmente hacia una interacción más natural y más ocasional a medida que avanza la CFH.
El estudiante puede tener dificultad con la organización de ideas y para contar una situación en una secuencia de tiempo. Dependiendo del estudiante y del asunto de la conversación, el dibujo creado durante un CFH puede parecerse más a un conglomerado de garabatos y de flechas al azar que a un cuadro acabado. En este caso, el padre/profesional debe trazar una serie de rectángulos numerados, o utilizar varias hojas de papel numeradas, identificando qué sucedió primero, en segundo lugar, y tercero. La desventaja es que muchos aspectos de una situación pueden necesitar ser trazado en varias ocasiones cada vez que un rectángulo nuevo o una nueva pagina es comenzada, el proceso requiere de tiempo adicional y puede hacer que el estudiante pierda interés.

Concluir una conversación en forma de la historieta
Una CFH concluye resumiendo la conversación e identificando nuevas soluciones a la situación. Primero, el padre/profesional y el estudiante deben resumir la situación repasando el dibujo de su conversación, comenzando con los acontecimientos que sucedieron primero y procediendo secuencialmente. Este proceso debe mantenerse abreviado, identificando los aspectos más relevantes de la situación y animando al estudiante a que “vea el cuadro entero”. Algunos estudiantes tienen una tendencia a recitar la conversación entera in extenso, moviéndose de un dibujo al siguiente a medida que cada palabra de la conversación es reproducida. Si esto ocurre, el padre/profesional debe numerar las señales más relevantes, y debe pedir al estudiante que repase la situación limitando sus comentarios a las partes numeradas del cuadro solamente. Resumir una conversación pone el énfasis visual en los hechos más relevantes en una situación y “agrupa las cosas” antes de identificar nuevas soluciones para el problema.
Con el cuadro representando la situación difícil a la vista, las nuevas respuestas a la situación pueden surgir. Dibujar las nuevas maneras de manejar una situación difícil ayuda a un estudiante a practicar una nueva habilidad antes de emplearla, y proporciona un soporte gráfico duradero que el estudiante puede guardar para referencia futura. Las ideas también pueden ser escritas en forma de una lista, tachando o descartando las soluciones que no son factibles, creando un plan para poner en práctica la próxima vez que ocurra la situación. Si el estudiante no puede identificar soluciones eficaces en forma independiente, el padre/profesional debe hacer sugerencias, ilustrando cómo una situación podría cambiar si se utilizaran nuevas respuestas. En algunos casos, el procedimiento de listar o de graficar nuevas soluciones puede no ser factible, y puede ser más eficaz que el padre/profesional escriba una historia social para el estudiante basada en la información de la CFH. 
Los gráficos de la conversación, especialmente los que ilustran el uso de nuevas y más eficaces respuestas a una situación dada, deben mantenerse cerca del estudiante y el padre/profesional. Los dibujos de una nueva habilidad se puede repasar justo antes de encontrar una situación donde serán aplicados. Los dibujos también pueden guardarse en cuadernos individuales, o como ilustraciones que acompañan las historias sociales, creando una enciclopedia personal de la información social relevante.

Conversaciones en forma de Historietas Grupales
Las CFHs grupales se utilizan dentro de un entorno de grupo estructurado, generalmente involucrando a varios estudiantes con HFA/AS y un profesional haciendo las veces de líder del grupo. Los estudiantes crean una representación visual de las interacciones seleccionadas que ocurren en el transcurso de una conversación del grupo. Se debe representar a cada participante del grupo, y al líder del mismo, en una pizarra con una figura de palillo etiquetada con su nombre. Cada figura de palillo también tiene un símbolo de pensamiento y un símbolo de charla en blanco. Se anima a los estudiantes a que utilicen las figuras de palillo y tizas de color para ilustrar cómo se sienten en respuesta a ciertas declaraciones. Las conversaciones de grupo requieren que todos los participantes se pongan de acuerdo en el uso de una Carta de Colores para el uso en el grupo de Habilidades Sociales, y que el grupo entero termine un dibujo que represente una variedad de interacciones seleccionadas.

Texto extraído y resumido de: Historias Sociales y Conversaciones en forma de Historieta para estudiantes con Síndrome de Asperger o Autismo de Alto Funcionamiento 
Asperger Syndrome or High-Functioning Autism?
Editado por Eric Schopler, Gary B. Mesibov y Linda J. Kunce
Parte 4
Autor : Carol A. Gray
Traducido por Marcelo Dantur y revisado por Ana González Carbajal