Un número creciente de padres de niños con trastornos de espectro autista (TEA)  están implementando una variedad de tratamientos sin respaldo científico.

 

 

Entre ellos se encuentra la dieta libre de gluten y caseína, que muchos informan que tiene cierto éxito. Incluso hay quienes sostienen que sus hijos se han “curado” con la dieta, otros dicen que hay una mejora notoria en el lenguaje y las relaciones sociales.  Sin embargo, no hay datos empíricos  ni ensayos clínicos controlados  que apoyen estas afirmaciones.

En la década de 1920, se empezó a conocer los efectos de las dietas restringidas  en el comportamiento de los niños. Feingold en la década de 1970 informó de que al menos 50% de los niños hiperactivos y con dificultades en el aprendizaje mejoraron cuando se eliminó de su dieta el salicilato y los aditivos.

A principios de la década de 1980, otros investigadores informaron los efectos adversos del azúcar sobre el comportamiento hiperactivo y agresivo. Con el tiempo, al combinar distintas investigaciones se ha empezado a restringir los conservantes, colorantes y azúcares de las dietas de los niños. A pesar de que algunos padres creen firmemente que la dieta afecta en gran medida el comportamiento de sus hijos o el aprendizaje, la evidencia hasta la fecha no es convincente. También se ha comprobado con estudios el poder de sugestión de los padres.

En el año 2000 se llevaron a cabo una serie de estudios para probar la hipótesis de que la esquizofrenia se encontraba asociada con la absorción de ”exorfinas” contenidas en el gluten y la caseína. Esta hipótesis surgió al estudiar los hábitos alimenticios de las sociedades de Nueva Guinea y  otras islas del sur del Pacífico en las que los habitantes no consumían trigo, centeno, cebada y avena y tenían menos casos y de menor gravedad de esquizofrenia.

Normalmente, las proteínas que se encuentra en la leche y los productos del trigo se metabolizan en péptidos y, a continuación, en aminoácidos que son absorbidos por los capilares en el intestino. Los niveles altos de péptidos pueden ser el resultado de de una permeabilidad intestinal anormal. En ratas se vio que los péptidos más pequeños de la leche pueden pasar la barrera sangre-cerebro y producir cambios en el comportamiento.

Se ha realizado un estudio de 270 individuos, de los cuales 120 tenían esquizofrenia y 149 tenían autismo. A los niños con autismo se les dio una dieta libre de gluten y caseína. Durante el estudio, los padres, los médicos y algunos profesores evaluaron de forma independiente a los niños para la presencia y la gravedad de las manifestaciones de diagnóstico del autismo mediante una escala Likert de cuatro puntos. Las calificaciones se realizaron inicialmente y se repiten después de 1 mes  del tratamiento y luego cada 3 meses durante 1 año.  Se tomaron muestras de sangre para medir la absorción de péptidos derivados del trigo (gluten) y lácteos (caseína) y anticuerpos asociados de IgA e IgG para cada uno de estos productos alimenticios. El estudio encontró que el 87% de los niños con autismo tenía alta la IgG para gliadina y el 30% tenía alta la IgA específica para gluten o caseína. Los informes mostraron una mejora en el 81% de los niños dentro de los 3 primeros meses de dieta. Un punto fuerte de este trabajo fue el uso combinado de  medidas fisiológicas y de comportamiento, pero no había grupo control.

En otros estudios en que se comparó con un grupo de niños que no hacían la dieta libre de gluten y caseína no se encontraron diferencias significativas entre el grupo experimental y control.

En este trabajo en particular se utilizó un grupo bajo dieta y otro con una dieta placebo, y los padres no pudieron distinguir entre una y otra. A pesar de que los datos agrupados no fueron significativos para cada una de las variables dependientes, mejoras en el comportamiento y el lenguaje pueden verse en niños individuales. Un problema común en el estudio de los niños con autismo es la amplia variabilidad entre ellos con respecto a la conducta y el desarrollo.

Los autores concluyen que deben replicarse el estudio con una número mayor de individuos para obtener resultados más confiables.

Modificado de: Harrison Elder J., Shankar M., Shuster J., Theriaque D., Burns S., Sherrill L. 2006. The Gluten-Free, Casein-Free Diet In Autism: Results of A Preliminary Double Blind Clinical Trial. Journal of Autism and Developmental Disorders (36) 3:413-420. DOI 10.1007/s10803-006-0079-0

Foto: michel bish via Compfight