Ante un diagnóstico de autismo u otro síndrome los familiares y amigos cercanos reaccionan de distintas maneras.  Muchos pueden sentirse muy tristes ante esa noticia y quieren compartirlo. Y eso está bien, pero también es necesario que se hagan cargo de sus sentimientos porque los padres, estamos tratando de resolver los nuestros.

Si consideran que el niño tiene un desarrollo típico recuerden que hubo todo una serie de estudios realizados por un equipo de profesionales especializados que dieron el diagnóstico. No fue una ocurrencia loca. Piensen en esto antes de hacer un comentario, que aunque bien intencionado, termina siendo doloroso.

Sus opiniones son importantes siempre y cuando sean constructivas. No es lo mismo decir que al niño no le pasa nada, que el hijo de un vecino habló a los 6 años o que solo es un malcriado y dar pautas sobre cómo educarlo; a decir que, dentro de ese diagnóstico, lo ven muy bien y que están dispuestos a ayudar en lo que puedan.

También puede ser que no estén de acuerdo con los tratamientos que nuestro hijo recibe. Hay muchos tratamientos y no todos los niños necesitan lo mismo. Si encuentran información sobre algo nuevo que creen puede ser útil, es muy bueno que lo compartan pero sin insistir. Todos los tratamientos llevan mucho tiempo y son muy costosos, y no siempre el estado cubre la totalidad de los mismos. Son muchos los factores que influyen al decidir qué tratamiento es el mejor para nuestro hijo. Muchas veces la mejor ayuda es ofrecerse a colaborar con el traslado o, simplemente, quedarse a jugar con él.

No saquen conclusiones. No todas las personas responden al mismo tiempo y de la misma manera. Que un niño no avance al ritmo que quisieran no significa que no haya padres ocupándose con mucho amor atrás. Y que un niño avance, no significa que no tenía nada, aun cuando vaya cambiando de diagnóstico.

Escuchen lo que decimos y no cuestionen porque sí.  Nosotros, a su vez,  estamos escuchando a los profesionales que trabajan con nuestros hijos. Todos los niños tienen los mismos derechos pero esto no significa que deban ser tratados por igual, sino de acuerdo a sus necesidades. Es importante que haya coherencia entre todos y que todos tiremos para el mismo lado.

Por último, todos los papas de nenes con NEE necesitamos ayuda, todo lo que puedan aportar siempre sirve: ya sea llevando y trayendo a nuestros hijos de alguna terapia, cuidando a nuestros hijos mientras salimos con nuestras parejas o amigos, pagando alguna de las terapias o materiales, colaborando con el sin fin de trámites o simplemente poniendo un hombro donde podamos apoyarnos. A veces es difícil pedir, no sabemos cómo ni por dónde empezar, pero entiendan que su colaboración es de extremo valor para nosotros y una simple llamada telefónica para saber si necesitamos algo puede hacer una enorme diferencia.

Nosotros vamos a estar profundamente agradecidos.

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